Barrios míticos: Raval, Born, Gòtic, Gràcia
El Raval era uno de los barrios con peor reputación de la ciudad debido a su sobrepoblación. No obstante, en 1988 el Ayuntamiento inició un plan de rehabilitación de la zona para hacerla más limpia y segura. Hoy, el Raval nunca descansa, siempre hay bares, tabernas y restaurantes que animan la noche y en verano las calles rebosan de vitalidad. Es destacable, también, la gran cantidad de galerías y librerías, además del imponente MACBA (Museo de Arte Contemporáneo) y el CCCB (Centro Cultura Contemporánea Barcelona).
El Born también ofrece actividades nocturnas, aunque en locales algo más chic e internacionales. Se pueden encontrar tiendas de todo tipo: badulaques, tiendas de moda o muesos como el Picasso.
El barrio gótico es la cuna de Barcelona, donde todavía se puede apreciar la ordenación y estructura urbanística de la vieja ciudad. Se caracteriza por calles angostas de adoquines y edificios muy altos.
Por último, al final del Paseo de Gràcia, encontramos la Vila de Gràcia. En un principio, Gràcia era un pueblo independiente, pero debido al crecimiento de Barcelona pasó a formar parte de la ciudad. Es una de las zonas de Barcelona donde existen más pequeños mercados, tiendas familiares y un ambiente tranquilo, más parecido a un pueblo pequeño que a una gran ciudad. Imprescindibles son las fiestas de Gràcia, la segunda semana de agosto.